Sain't Paul

1.5M ratings
277k ratings

See, that’s what the app is perfect for.

Sounds perfect Wahhhh, I don’t wanna
cutterdrews

La cita improvisada perfecta.

chicosinsalida

Noche de un viernes. Todo el día ha estado nublado y desde la tarde empezó a caer una llovizna. Qué bonito día. Agarro mi auto y voy a buscar a mi cita para llevarla a cenar a un restaurante. Ella no quiso una comida elegante, así que nos decidimos ir a por pizza y llevárnosla a mi departamento, podríamos acompañarla con una película, “Love, Rosie” o quizás “Bajo el mismo techo” le encantan mucho esas. La llovizna se convirtió en casi un diluvio. No tenía planes de quedarse, así que no trajo ropa. De todo mi ropero, agarró la camisa grande… bueno, así no le dará frío. Yo estaba preparando los platos con las porciones de pizza y los vasos con refresco. Le iba a preguntar si quería salsa de ajo o de maíz, pero me interrumpió el alto sonido de su canción favorita, nuestra. Al menos ya sabía qué respondería.

Continuamos esa noche cantando al unísono esa canción que tanto nos encantaba a los dos y que casi odiábamos, en medio de risas y juegos tontos. He de confesar que amaba verla reír, mis problemas y preocupaciones se disipaban al mismo tiempo en el que ella reía, pues nada podía estar mal.

Al madrugar, después de contarnos mil una historias, después de obligarme a bailar, después de tantas risas… por fin reinó un silencio cómodo entre ambos. Ni una palabra, simplemente ella y yo recostados en el mueble escuchando el sonido de la débil lluvia que aún caía, tarareé una desafinada canción de michael bolton que se escuchaba fuera de el apartamento, mientras acariciaba su cabello. Sabía que le encantaba. Apenas me dí cuenta, ya estaba dormida, en mi pecho. Como si fuera parte de mí. No quise levantarme, porque se despertaría.

Después de esa noche no podía imaginarme un “futuro” donde no estuviese el nombre y carne de ella en mi vida. Esa noche, en la que todos los astros se alinearon para formar la cita improvisada perfecta.

Paul.

one-pilot-more

mi escrito :’)

Noche de un viernes. Todo el día ha estado nublado y desde la tarde empezó a caer una llovizna. Qué bonito día. Agarro mi auto y voy a buscar a mi cita para llevarla a cenar a un restaurante. Ella no quiso una comida elegante, así que nos decidimos...

Noche de un viernes. Todo el día ha estado nublado y desde la tarde empezó a caer una llovizna. Qué bonito día. Agarro mi auto y voy a buscar a mi cita para llevarla a cenar a un restaurante. Ella no quiso una comida elegante, así que nos decidimos ir a por pizza y llevárnosla a mi departamento, podríamos acompañarla con una película, “Love, Rosie” o quizás “Bajo el mismo techo” le encantan mucho esas. La llovizna se convirtió en casi un diluvio. No tenía planes de quedarse, así que no trajo ropa. De todo mi ropero, agarró la camisa grande… bueno, así no le dará frío. Yo estaba preparando los platos con las porciones de pizza y los vasos con refresco. Le iba a preguntar si quería salsa de ajo o de maíz, pero me interrumpió el alto sonido de su canción favorita, nuestra. Al menos ya sabía qué respondería.

Continuamos esa noche cantando al unísono esa canción que tanto nos encantaba a los dos y que casi odiábamos, en medio de risas y juegos tontos. He de confesar que amaba verla reír, mis problemas y preocupaciones se disipaban al mismo tiempo en el que ella reía, pues nada podía estar mal.

Al madrugar, después de contarnos mil una historias, después de obligarme a bailar, después de tantas risas… por fin reinó un silencio cómodo entre ambos. Ni una palabra, simplemente ella y yo recostados en el mueble escuchando el sonido de la débil lluvia que aún caía, tarareé una desafinada canción de michael bolton que se escuchaba fuera de el apartamento, mientras acariciaba su cabello. Sabía que le encantaba. Apenas me dí cuenta, ya estaba dormida, en mi pecho. Como si fuera parte de mí. No quise levantarme, porque se despertaría.

Después de esa noche no podía imaginarme un “futuro” donde no estuviese el nombre y carne de ella en mi vida. Esa noche, en la que todos los astros se alinearon para formar la cita improvisada perfecta.

Paul.

microcuento frases cita citas michael bolton musica cuento romantico lluvia